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Cuando el Miedo Edita lo que Escuchamos

  • Foto del escritor: PSIQUE-SANA
    PSIQUE-SANA
  • 16 mar
  • 2 Min. de lectura

¿Alguna vez has sentido que tu pareja habla un idioma y tu mente traduce algo completamente distinto?


Imagina esta escena: Estás en casa, tu pareja llega y te dice: "Hoy necesito un poco de tiempo a solas para descansar". Es una frase sencilla, una necesidad humana básica. Sin embargo, en tu cabeza, el mensaje se transforma en: "Ya no quiere estar conmigo", "Se aburrió de mi compañía" o "Seguro hice algo malo".


Este fenómeno no es falta de amor ni falta de atención; es lo que llamamos el "Filtro de la Inseguridad".


¿Por qué nuestra mente cambia el guion?


Nuestras inseguridades no son más que mecanismos de defensa que se formaron en el pasado. Son como guardias de seguridad que están alerta ante cualquier señal de rechazo o abandono, incluso donde no la hay.


Cuando una herida del pasado no ha sanado, cualquier comentario neutro puede ser interpretado como una amenaza. El problema es que no reaccionamos a lo que nuestra pareja nos dice hoy, sino a lo que alguien más nos hizo sentir ayer.


De la interpretación a la realidad


Vivir bajo el dictado de nuestras inseguridades es agotador, tanto para quien siente el miedo como para quien intenta comunicarse sin éxito. La buena noticia es que ese "traductor" puede ser reconfigurado.


Aquí te comparto tres pasos para empezar a distinguir la realidad de la interpretación:


  1. Identifica la "Traducción": En cuanto sientas que un comentario te genera ansiedad o malestar, detente. Pregúntate: ¿Qué me dijo exactamente? y ¿Qué me estoy diciendo yo sobre eso? Separar los hechos de la narrativa es el primer paso para recuperar la calma.


  2. Cuestiona la Evidencia: Busca pruebas a favor y en contra de lo que tu inseguridad te dice. Si tu pareja te dice que está cansada, ¿hay motivos reales para pensar que es por ti, o simplemente tuvo un día largo en el trabajo?


  3. La Técnica de la Validación: En lugar de asumir y encerrarte en tu interpretación, intenta preguntar desde la vulnerabilidad: "Cuando dijiste que necesitabas espacio, mi inseguridad me hizo sentir que estabas molesto conmigo, ¿es así?". Esto abre la puerta a una conexión real en lugar de un conflicto imaginario.


Sanar el filtro


Reconocer que nuestras inseguridades nos mienten es un acto de valentía. No se trata de eliminar el miedo de la noche a la mañana, sino de aprender a escucharlo sin dejar que tome el control de nuestras relaciones.


La próxima vez que tu "traductor interno" intente cambiar el mensaje, recuerda: tienes el poder de pedir una aclaración antes de aceptar una suposición como una verdad.

¿Sientes que tus inseguridades están afectando la forma en que te comunicas con los demás? En nuestro consultorio podemos ayudarte a entender el origen de esos filtros y a construir una seguridad propia que te permita escuchar con claridad.

 
 
 

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